LA
HIPERRESPUESTA
La hiperrespuesta inespecífica ocurre en todos los sujetos. Sin embargo, los sujetos con asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) no solamente necesitan una dosis mucho más pequeña del agonista para obtener estrechamiento de la vía respiratoria, sino que el grado de estrechamiento de vía respiratoria excede al de los sujetos “normales”. La respuesta de la vía respiratoria a un agonista puede evaluarse por medio de la relación entre la dosis de agonista y el grado de estrechamiento de la vía respiratoria (curva de dosis-respuesta). La curva de dosis-respuesta puede ser cuantificada por la sensibilidad, reactividad y máxima respuesta al estímulo.
La sensibilidad aumentada (hipersensibilidad) y la reactividad
aumentada (hiperreactividad) suelen coincidir. El término
no-específico “hiperrespuesta de la vía respiratoria
(bronquial)” se suele usar para designar cualquier diferencia en
la curva de dosis-respuesta en relación con la sensibilidad,
reactividad o la máxima respuesta.
El estrechamiento de la vía respiratoria
obtenido por estímulos no-específicos puede ser químico
(p. ej. SO2, ozono), físico
(p. ej. el aire frío, aire seco, soluciones hiper- o hipotónicas),
farmacológico (p. ej. metacolina, histamina) o fisiológico
(p. ej. el ejercicio físico). Estos estímulos no-específicos
ejercen casi siempre un efecto a través de múltiples
tipos de células dentro de las vías respiratorias.
La respuesta de la vía respiratoria
es frecuentemente evaluada por la inhalación de aerosol
de histamina o metacolina o mannitol.
Sobre la histamina